Marconi y el nacimiento de la radio: el transmisor que cambió la historia de las comunicaciones


A comienzos del siglo XX, escuchar una voz o una canción transmitida a cientos de kilómetros, sin cables que conectaran al emisor con el receptor, parecía algo extraordinario. En 1919, un grupo de ingenieros de la compañía Marconi comenzó a experimentar con una tecnología que transformaría para siempre la comunicación y el entretenimiento.

La fotografía que recuperamos en FotoHistoria muestra uno de los primeros transmisores utilizados para radiodifusión en Gran Bretaña, instalado en los establecimientos de Marconi en Chelmsford, Inglaterra, entre 1919 y 1920.

Frente a un gigantesco conjunto de bobinas, válvulas electrónicas e instrumentos de medición, un operador participa en una de las experiencias que ayudaron a dar origen a la radio moderna.

Guglielmo Marconi y la revolución inalámbrica

La historia comienza con el inventor italiano Guglielmo Marconi, uno de los principales pioneros de las comunicaciones por radio.

Durante la década de 1890, Marconi desarrolló sistemas de telegrafía inalámbrica capaces de transmitir señales mediante ondas electromagnéticas.

En 1897 fundó en Gran Bretaña una empresa dedicada al desarrollo y comercialización de esta tecnología.

Sus primeros sistemas transmitían principalmente mensajes mediante código Morse. La posibilidad de enviar información sin necesidad de cables resultó especialmente importante para las comunicaciones marítimas.

En 1901, Marconi realizó sus célebres experimentos de recepción de señales a través del Atlántico, demostrando el enorme potencial de las comunicaciones inalámbricas de larga distancia.

Pero todavía faltaba un paso fundamental: transmitir la voz humana y la música.

La fábrica Marconi de Chelmsford

La ciudad inglesa de Chelmsford se convirtió en uno de los principales centros de desarrollo de la radio.

Marconi había establecido allí instalaciones industriales a finales del siglo XIX. En 1912, la compañía inauguró una nueva fábrica en New Street, especialmente construida para fabricar y desarrollar equipos de comunicaciones inalámbricas.

Durante los años siguientes, sus ingenieros perfeccionaron transmisores, receptores, circuitos electrónicos y sistemas de antenas.

Después de la Primera Guerra Mundial, esos avances comenzaron a orientarse hacia una actividad completamente nueva: transmitir contenidos destinados a numerosos oyentes.

Ya no se trataba únicamente de comunicar dos estaciones. La idea era que una misma transmisión pudiera llegar simultáneamente a muchas personas.

Así comenzaba a tomar forma la radiodifusión.

El transmisor de 1919–1920

La fotografía histórica que acompaña esta publicación permite observar la complejidad de aquellos primeros equipos.

En el centro aparece un gran panel con numerosas válvulas electrónicas, controles e instrumentos de medición.

A ambos lados se encuentran grandes conjuntos de bobinas y otros componentes eléctricos.

Estos dispositivos formaban parte de los circuitos necesarios para generar, controlar y transmitir señales de radiofrecuencia.

Las válvulas termoiónicas permitieron amplificar señales y desarrollar transmisores capaces de emitir voz y música con una calidad muy superior a la de los primeros sistemas inalámbricos.

El funcionamiento de estos equipos requería personal especializado que supervisara las condiciones eléctricas y realizara ajustes constantes.

En la fotografía aparece un hombre sentado junto al transmisor, identificado en fuentes históricas vinculadas a Marconi como el ingeniero W. T. Ditcham.

Su trabajo formó parte de las primeras transmisiones experimentales realizadas desde Chelmsford.

Las primeras voces de la radio británica

Durante 1919, los ingenieros de Marconi comenzaron a realizar transmisiones experimentales de voz desde Chelmsford.

W. T. Ditcham participó activamente en estas pruebas, que permitían comprobar el alcance y la calidad de las señales transmitidas.

En enero de 1920 comenzaron emisiones experimentales que combinaban palabras habladas y música reproducida mediante gramófonos.

Poco después, en febrero de ese año, se realizaron transmisiones de noticias.

Estas experiencias demostraron que la radio podía convertirse en algo mucho más importante que una herramienta de comunicación técnica o militar.

Por primera vez comenzaba a perfilarse un medio capaz de llevar información y entretenimiento a los hogares.

El 15 de junio de 1920: una voz que atravesó Europa

Uno de los acontecimientos más importantes de aquella etapa ocurrió el 15 de junio de 1920.

Ese día, la célebre soprano australiana Dame Nellie Melba realizó un concierto transmitido en directo desde las instalaciones de Marconi en Chelmsford.

La presentación había sido anunciada previamente y contó con el patrocinio del periódico británico Daily Mail.

Para la ocasión se utilizó un transmisor de aproximadamente 15 kilovatios, que operaba con una longitud de onda de 2.800 metros.

Melba interpretó varias piezas musicales que pudieron ser escuchadas por radioaficionados en distintos lugares de Europa.

La transmisión constituyó un hito en la historia de la radio británica: un espectáculo musical realizado especialmente para un público que no estaba presente físicamente.

La cantante se encontraba en una instalación industrial, pero su voz viajaba por el aire hasta receptores situados a enormes distancias.

Era el comienzo de una nueva forma de disfrutar la música y los espectáculos.

De los experimentos de Marconi al nacimiento de la BBC

El éxito de aquellas primeras transmisiones impulsó el interés del público por la radio.

Durante 1922 comenzaron las emisiones regulares de la estación experimental 2MT, establecida por Marconi en Writtle, cerca de Chelmsford.

Aquella pequeña estación, dirigida por un grupo de jóvenes ingenieros, ofrecía programas de entretenimiento, música y conversaciones.

El 14 de noviembre de 1922 comenzaron las transmisiones regulares de la estación 2LO desde Londres.

Ese mismo año se constituyó la British Broadcasting Company, antecedente de la actual BBC, que se transformaría en corporación pública en 1927.

En apenas unos años, la radio pasó de ser una tecnología experimental utilizada por especialistas a convertirse en uno de los medios de comunicación más importantes del siglo XX.

Una fotografía del comienzo de una revolución

Actualmente, una radio puede caber dentro de un teléfono celular y recibir señales procedentes de cualquier lugar del mundo.

Sin embargo, hace poco más de un siglo, transmitir una voz requería enormes equipos, instalaciones industriales, grandes antenas y técnicos especializados.

La fotografía del transmisor de Marconi en Chelmsford nos permite contemplar ese momento de transición.

Las grandes bobinas, las válvulas electrónicas y los instrumentos de medición representan una etapa fundamental en la evolución de la electrónica y las telecomunicaciones.

Aquellos experimentos abrieron el camino a la radio comercial, los informativos, las transmisiones deportivas y los programas musicales que acompañarían a millones de personas durante generaciones.

Una imagen de los primeros años de la radiodifusión que conserva la memoria de una revolución tecnológica.


Ficha histórica de la fotografía

  • Lugar: Marconi Works, Chelmsford, Essex, Inglaterra.
  • Época: 1919–1920.
  • Empresa: Marconi’s Wireless Telegraph Company.
  • Equipamiento: Transmisor experimental de radiodifusión con válvulas electrónicas.
  • Operador identificado: W. T. Ditcham.
  • Importancia histórica: Primeras experiencias británicas de transmisión radiofónica de voz y entretenimiento.
  • Fotógrafo: No identificado con certeza.
  • Referencia documental: The Story of Twenty Five Years, publicado en 1935.
  • Derechos de reproducción: Pendientes de verificar.

Fuentes históricas

  • History of Science Museum, Universidad de Oxford — Wireless World: Marconi & the Making of Radio.
  • History of Science Museum — Making Waves.
  • Marconi Veterans Association — The Centenary of British Radio Broadcasting.
  • BBC Engineering — The Beginning of Broadcasting in the United Kingdom.
  • Marconi Heritage — Historia de las estaciones 2MT y 2LO.
  • The Story of Twenty Five Years (1935), referencia documental de la fotografía.